miércoles, 15 de abril de 2009
ROAD TRIP a MAZUNTE!!!
los Castañón Priego, que ahora son cuatro!
los Polanco Aguilar
y los eternos solteros de viajes:
Isra, Maggie y Yo Mero!
Estoy esperando que me confirme Gaby, Betsy y Yareny.
yo salgo para Mazunte este fin de semana, así que los veré por allá.
la fecha tentativa en que van a salir de Tuxtla es el jueves 30 por la tarde y llegan en la media noche o madrugada a Mazunte y regresamos el domingo 3 de mayo en
el transcurso de lamañana para ir parando en algunos lugares y llegar a
Tuxtla igual en la noche o madrugada, seguro los queno se puedan ir a
suscasas, sequedarán yasea en casa de isra o en mi casa... pa seguircon
le coto... y cerrar con una fiestaaa!!!
hasta ahorita, seguros son 7 los que van a
salir de Tuxtla.
Irán en dos coches, así que la cosa saldrá más barata.
Por la gasolina se pagará alrededor de 300 pesos en total por persona,
y pues lo del hospedaje está bara, voy a conseguir un lugar donde no
paguemos más de 100 por las tres noches. hay que llevar sleeping, casade
campaña o mejor aún, hamaca, por queno sé si nos quedaremos en cuartos
o en palapa. La comida seguro se comprará
en supermercado y ahí es barato... así que fácil con unos 600 pesos se arma.
creo que me regreso a Tuxtla con la bola.
avísen pues quién falta!
viernes, 13 de junio de 2008
sábado, 26 de abril de 2008
HEY!!! BANDERA... ROAD TRIP!!!

AQUÍ LA INFORMACIÓN DEL PROYECTO ROADTRIP!!!
Manual de Diagnóstico Etológico, una mirada al comportamiento del Homo biologuensis en selva mediana subcaducifolia acompañada de cuerpos de agua tomando como factor enzimático cevada fermentada por Sacharomicces cerevisae (osea, CHELAS) y señuelos acústicos (osea, mucha MÚSICA) para estudiar su reacción etológica nocturna y territorial.
Preparado por el grupo de especialistas en etología de primates de SELVA SIEMPRE VIVA, en colaboración con CHUJTIAT-CHIBAJ photodept y TORTUGA MUERTA.
INTRODUCCIÓN
Homo biologuensis es por naturaleza una especie altamente social y territorial, gusta de reunirse en grandes grupos, estos pueden estar formados por miembros de la misma o de distintas tropas. Se observa un alto sentido de la amistad y la convivencia. Suele consumir distintos alimentos según la ocasión y el motivo de la reunión. En ocasiones estas reuniones pueden tardar días y suelen terminar con bajas dentro de las tropas. Durante años, se han realizado reuniones pachisesiones y borracheras colectivas organizadas en situaciones originadas por el furor de fin de semana. Nada serio. Sin embargo, no se han llevado a cabo estudios que reunan información certera y confiable respecto a la tranformación en la conciencia y el comportamiento de esta especie, influida por el alcohol, el sexo y el rock 'n roll.
HIPÓTESIS
Homo biologuensis presentará el mismo patrón de comportamiento tanto en su territorio urbano con ambiente de estrés laboral (hasta la madre de trabajo, compromisos con la pareja, la familia, los cuates y la sociedad) como en territorio natural haciendo lo que se les venga en gana (wild life out doors).
OBJETIVOS
Pasarla chido con la bandera de inglaterra, la pacha mama. Hechar trago pa soltar el cuerpo y las penas.
Ir y regresar vivos y completos (no necesariamente sanos ni caminando)
No ahogarse ni en agua, ni en alcohol y quitarse el miedo a cuerpos de agua mayores a un vaso.
MATERIAL Y MÉTODOS
Para el presente viaje de introspección colectiva, se llevarán a cabo pruebas para observar los efectos de la bebida alcohólica más popular del mundo en varios individuos (todos voluntarios). Habrán individuos "testigo" para ver las diferencias en el comportamiento. El tiempo de prueba será de dos días (sábado y domingo). Se realizará una mesa redonda donde se discutirán los temas más estúpidos, se contarán chistes (para eso va el Isra aka "el chido") y se recordarán los momentos más felices y nefastos de cada uno de los integrantes del grupo, todo ello para ver las reacciones del individuo al burlarse y ridiculizarlo en bola. Todo esto se realizará en un medio agar-agar esterilizado, en casa con alberca, mucha música y comida a lo maldito (opcional... se permiten sopas maruchan y atún con mayonesa). Quedará prohibido dormir con los polis del lugar por hacer berrinchitos (mentira, mentira... es broma... pueden dormir donde quiera y con quien quieran... por si les interesa, el tavito va solimán... jeje!!!).
bueno, ya la neta, es que andamos debrallando ("erizos") el isra y yo (tavo)... es que como que nos emocionó la idea que tuvo el matrimonio Castañón-eeerr... mmm... (¿cómo es que se apellida la esposa del beto???), de juntarnos años después (después de qué??). Ya necesitamos un buen viaje de puros cuates, algunos con sus "hasta que la muerte los separe o el divorcio o la otra, anyway" además, celebremos cuatro años de biólogos (con/sin papelito).
Para realizar el viaje de experimentación, se necesitará:
domingo, 13 de abril de 2008
“LA COSA NO ES LA MISMA DESDE QUE TE FUISTE.”

Tres DIÁLOGOS SENCILLOS de una despedida rápida.
… entonces, adios.
Aventó la nota sobre su escritorio y se sirvió una copa de whiskie. Aunque el calor lo sofocaba, se concentró en el mensaje. Su mente daba vueltas. Los hielos se derretían entre el whiskie y el agua mineral. Un toque de limón. Qué agrio era el sabor de su recuerdo.
- Señor, hay una chica al teléfono que no quiso decir su nombre, pero parece que es urgente.
- Bien, tomaré la llamada.
- Clic…
- Sí, diga…
- [silencio]
- Bueno…
- [silencio]
- Sí, ¿Quién habla?... Linda, ¿eres tú? ¿Dónde estás? ¡Te he buscado en todas partes! ¡Habla!
Cuelgan…
Sabía que era ella. Se recostó en su sillón de piel y la vista desde el ventanal del décimo piso era espectacular. “Ya casi es hora de conducir de nuevo a casa” pensó mientras miraba su reloj. Mejor idea se le ocurrió: quedarse esa noche en su despacho.
Una noche como cualquiera
-¿Aún me recuerdas?
-Sí, eres la personita que me dejó el hada de los dientes debajo de mis sábanas esta mañana, ¿no?
-Esa misma.
-¿y cómo amaneciste?
-Sorprendido por tu ausencia. Estaba en el sueño y sentí que caía en un hoyo profundo, era el hueco vacío que dejaste esta mañana en mi cama. Pudiste haber dicho adiós con tinta y papel ¿no crees?
-Sería lo mismo. Además, ese hueco no estaba vacío. Ahí dejé los mejores sentimientos de anoche, quedaron mis movimientos con los tuyos y por si fuera poco, se me olvidó sobre el buró una cajita donde cargo todo el tiempo mi lívido, así que esta noche, si no te molesta, volveré por ella. ¿Mh? ¿Qué dices?
-Bien, pero la cajita de la que me hablas, ¿no me la regalas?
-Claro que no, tonto. ¿Y qué sucederá cuando la necesite en otra dirección? ¿O en la escuela? ¿O en el autobús?
-¡Vaya chica!
-Así, la recogeré para no volver a dejar ese “hueco” en tu cama.
Efímeros
-¿Te parece si nos vemos a las diez?
-O.k. pero esta vez no llegues tarde.
-De todos modos me esperarás…
-No estés tan seguro.
-No lo estoy, pero tú sí.
-¡Diablos, muchacho! ¿Acaso se me nota la urgencia de estar contigo?
-Necesito solo una cosa.
-¿Y qué es?
-No lo sé, aún no lo sé…
-¿Ni la menor idea?
-Ni la más pequeña…
-¿Será algo con alguien?
-Oye, no todo es sexo y amor…
-No hablaba de eso. Qué si tienes algo pendiente con alguien…
-No. Hablo de mí mismo.
-Entonces necesitas otra vida…
-No está mal.
-O vivir en algún otro lugar…
-May be
-Oye, ¿quieres que siga sugiriéndote cosas?
-¡Jajajaja! Por eso te llamé, al final, me sorprendes con cada idiotez… me diviertes.
-Gracias por lo de idiotez…
-No te ofendas.
-Nuestro diálogo es interesante y veloz… pasamos de tus dudas existenciales a la comedia…
-Y espera a que te sirva unos tragos…
-¡Ah, no! No esta vez partner… esta vez no caeré…
-No te estoy tendiendo una trampa, solo le estoy dando continuidad a la cita…
-¿Una cita? Cuando llamaste nunca mencionaste algo de una cita, de ser así, no hubiera aceptado, sabiendo la clase de patán que eres.
-¡Ahora el insultado soy yo!
-Mais oui…
-No recuerdo que hablaras francés.
-Ni yo.
-¿Bien, entonces quieres un Martini?
-No, mejor que sea un Gin Tonic.
-Lo siento, mejor te serviré un tequila. Al final, estamos en México.
-¡Jajaja! Eres imposible…
-Imposibles tus ojos y aún así me ven de vez en cuando…
-Mis ojos te ven cuando deben verte.
-Estoy agradecido por el detalle.
-Mi placer es verte y que tú sigas diciendo cosas que me vuelven loquita…
-No, por favor no, que no sea esta la parte donde te beso, por que apenas estoy sirviéndote los tragos…
-¡Jajajaja! ¡Lo ves! ¡Jajajajaja!
-Sí, lo veo. Veo lo inevitable… esta noche será de nosotros y en la madrugada, tendré que irme. De nuevo te quedarás sola en esta gran cama… que es para uno.
-No me lo recuerdes. Aún pienso en lo difícil que será tener a mi lindo queridito lejos de mi cuerpo.
-Nosotros solo funcionamos para el flirteo y las charlas indebidas, para ir al cine y para tomarnos unas copas… ¿Gustas seguirme en el camino que te ofrezco? Di que sí.
-Ya sabes la respuesta…
-Bien, entonces salud.
-Salud.
Mi terapeuta dice...
Hace unos días me gané por la televisión un pase gratis para todas las funciones del 11º Tour de Cine Francés en México. Recogí mi pase en el edificio del canal y cuando salí de ahí pensaba en lo bien que me siento cuando escucho a un francés hablar francés -válganme la redundancia- y en lo mejor que me sentiría al disfrutar mi última semana en Chiapas yendo todas las noches al buen cine.
Esperaba tanto esta noche, que comencé, con algo de melancolía, a disfrutar de mi día con un desayuno cocinado por mí mismo: hot cakes con muchas nueces y chispas de chocolate. Me hacía falta preparar un licuado de avena con chocolate –mi favorito-. Busqué entonces leche deslactosada en el refri y recordé que anoche había bebido el último vaso. Subí corriendo a mi recámara. Unos jeans, playera muy ajada y mis vans fueron suficientes para salir a comprarla a la tiendita de la esquina –en mi cuadra es el Aurrera del centro-. De regreso a las cajas registradoras, con el litro de leche en las manos, descubrí un tarro de nutela, bueno, había varios en el anaquel; pero ese tarro que vi, era el tarro que me rogaba ser parte de mi desayuno y me lo llevé.
El sol era suave, pero mi trastorno del sueño ha hecho estragos con mis ojos y ahora tengo que salir con lentes oscuros aunque sean las seis de la mañana. Saltaré la parte donde llego a mi casa, abro la leche y preparo el licuado después de regar un poco de todo y quebrar un vaso, pues había jurado que nada me echaría perder el día. Eran los mejores hot cakes que alguien me había preparado –cuenta por que los prepararon mis mejores ganas de estar contento y la emoción de que estaría sentado en el cine disfrutando mis últimas películas en la ciudad-. No encendí la televisión y puse música, Les Annes Musiques, para tararear un poco de francés en la mente. Entre el cuarto y el quinto cake, pensé en que quizá sería bien ir acompañado. Así, anoté en mi libreta de cosas por hacer: LLAMAR A MEJORAMIGA -con letras tan grandes que abarcaron una sola hoja-. La llamaría después de las cuatro, después de su trabajo. Terminé mi desayuno utópico, lavé los trastes, levanté mi tiradero y tomé un baño.
Después, hice lo que tenía que hacer –ir a la universidad, recoger a mi sobrina, cobrar las rentas, preparar la comida, lavar los trastes, etc. etc.-. El día corrió tan apresurado que apenas le vi el polvo.
Perdí un poco de tranquilidad cuando entré a mi recámara y recordé que no había levantado los cd’s y dvd’s del piso, me detuve junto a mi cama, respiré profundamente y en mi mente alguien dio un par de palmadas, como para despertarme, y dijo “¡Bah! Este es tu día perfecto, que no lo arruine un bonche de cosas tiradas… a menos que te lo pidan en francés”. Mis labios sonrieron y mis ojos encontraron la foto que tanto me relaja.
Ya eran las cinco de la tarde, sin revisar mi libreta recordé la llamada pendiente. Colgué el teléfono después de concertar la cita y salí de mi habitación dando unos pasitos de alegría cortos y rápidos. Ya con la toalla en la cintura busqué el disco del soudtrack de Amelie –una de mis cintas favoritas, ¡y de quien no!-, la chose era no dejar el tarareo francés, esta vez era el acordeón el que me animaba y después, el tecleo de una máquina de escribir a ritmo de melancolía me daría un masaje en la hipófisis para que segregara las hormonas del amor. “¿Y de quién me enamoro esta vez?” me pregunté. “¿Y por quién querré perder el sueño esta noche?” Volví a preguntarme. “¿Será que esta maña tuya de estar enamorado de todas ellas y no de una sola tendrá que ver con alguna malformación en tu cerebro?” me pregunté presintiendo el rompimiento del encanto entre la regadera y el acordeón.
Quise dormir un poco. No pude. Mientras preparaba café, repasaba las clases de inglés con mi sobrina. They’re swimming in the ocean, the trainers are feeding at the dolphins, look at the children! They’re buying ice cream cones! Dejamos los libros a un lado y platicamos un rato. Yo miraba el reloj del comedor mientras echaba azúcar a mi taza y mi sobrina recordaba el temblor de la mañana, “…es el más fuerte que he sentido.” comentó mientras mordía una galleta. Reíamos con sus programas de televisión, mi celular comenzó a vibrar: era mi mejor amiga que me pedía que saliera a la calle por que ya venía y con el tránsito que había no podría estacionarse. Me despedí de mi sobrina y corrí a la calle, me subí al coche, dijimos hola y nos dirigimos al cine. Por fin, mi esfuerzo por llegar a esta hora con el corazón feliz había sido recompensado, pensé.
La película estuvo fantástica. Otra de esas historias con las que sueño. Todos en la sala estábamos encantados. Después de reír y reír y sonreír más con su ternura, un final que se apoderó de mis tripas, estrujó a mi corazón y anudó mi garganta, hizo que anotara este título dentro de mi lista de filmes para recordar. Salimos con la sonrisa en la cara y quedamos en asistir toda la semana. Conduje de regreso.
Mis ojos ahora me duelen pero no puedo dormir. Tengo un poco de hambre, cosa que arreglaré con un vaso de leche caliente, dicen que es buena para conciliar el sueño. Mi terapeuta dice que lo que tengo es un problema con mi ser: no estoy haciendo las cosas para las que he nacido y con lo que he estado soñando. Cosa que también está por arreglarse.
Febrero 12 de 2008.
Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, México.
miércoles, 9 de abril de 2008
FEA MI CIUDAD
Las cosas que me recuerdan por qué la ciudad no me gusta. Con asco fotografié el camión de la basura. Con morbo, a una señorita que pasaba frente a nosotros con lindas facciones y un cuerpo bien formado. Pensando en cuántas veces la habrían retratado antes, encuadré a la catedral de San Marcos. Unos pericos que sin miedo se posaron en un matilizhuate en pleno parque. Con el gentío y el claxon y el grito de la loquita y las muchachas que ríen y el vochito con megáfonos anunciando la lucha libre en el coliseo Roma y la música que llega de unas cuadras más allá y las mujeres vendemangos en la esquina que entorpecen el libre camino del peatón y las combis peleando pasaje y… y… y.
No hay otro día igual. Este día puse más atención a lo fea que es mi ciudad. El primer cuadro de la ciudad. Ese lugar donde la clase media baja y la baja pasan por necesidad. Los de un poco más arriba pasan en sus coches, horrorizados por el tránsito, pero con clima allí dentro. El sol ya empezaba a irse y el calor no se detenía. Sudores. Olores. Plagado de humores.
Decidimos ir a plaza cristal. El lado poniente es más cómodo. Mejores construcciones, espectaculares llamativos, las nuevas pantallas gigantes de publicidad, tiendas de caché, hoteles y aire acondicionado y pisos de mármol y escaleras eléctricas y las niñas lindas en ropas coloridas, sexies, y el Garçon que te atiende muy propio y… y… y.
Bajamos de la combi. Comprar discos. Ver qué hay de nuevo. Checar cámaras, accesorios y demás. Encontrar conocidos y querer conocer. No quiero tener hijos. Luego revistas. Fotos y literatura contemporánea. Narrativa y poesía. BABY BABY BABY… caperucita roja en trajecito de cirquera. La compré. No llevaba ni un quinto en el bolsillo. Isra se mochó con mis gastos. Revistas y el cafetín en el Sanborns. Tomé fotos y modelé. En la mesita, Isra se adueñó de mi cámara y yo improvisé algunas poses falsas y otras que no me gustaron. ¿Y qué tiene? Mientras nosotros disfrutábamos del talento de mi camarita y de Isra, la gente empezaba a voltear. Nos valió queso. No, el queso es rico. Café, crema y azúcar. “A las meseras las visten como servidumbre de la época, ¿ya te diste cuenta?” observó Isra. “Será para que la gente se sienta como el patrón” agregué. Lo escupimos.
Hojeamos las revistas y los cafés empezaban a digerirse. Mis ánimos ya se sentían alterados. Mejores ideas venían y disfrutamos el rato ahí. No me gustan esos lugares. Creo que me dan ganas de mostrarle a la gente estirada que no me da pena ser normal y simple y cualquier ser humano, sin clase y qué divertido es ser así, sobre todo en esos lugares. ¿Han experimentado la mirada criticona o espantada o inquisidora? Mmm… me recuerdo al Perro. Diógenes me acompaño en la velada. “Esos weyes son gays” leí en la mirada de uno. “Qué botanas son esos” su-surró la chica que se reía de mis poses. Las señoronas nos miraban con estupor.


